Tatsuya Ichihashi, el sospechoso del crimen, está huyendo de la policía japonesa desde el mismo lunes, cuando los oficiales llegaron a su apartamento para hacerle preguntas sobre la desaparición de la joven Hawker. Momentos después, encontraron el cuerpo de la joven en una tina llena de arena. En el mismo apartamento, hallaron pilas de comics para adultos (manga hentai), y la policía no descarta la hipótesis de que Ichihashi trataba de cumplir alguna fantasía copiada de alguno de sus manga.
Ignoro si es afán de sensacionalismo, pero lamentablemente, va a dar de qué hablar por el simple hecho de esa presencia perturbadora del hentai, con escenas plagadas de violaciones y tortura. Ya han existido casos anteriores, de asesinatos cometidos en nombre de cosas vistas en videojuegos, por ejemplo.













































