Shôtaro Ishinomori
Shôtaro Onodera vino al mundo el 25 de enero de 1938, en la prefectura de Miyagi, Japón. Muy precoz, a los 12 años fundó junto a sus compañeros de clase el grupo “A drop of Ink” (Una gota de tinta). Su debut como mangaka llega en diciembre de 1954, cuando publicó su primer trabajo “Ninkyuu Tenshin” en el Shônen Sunday.

Para 1956 se muda a Tokio, donde trabajó para Osamu Tezuka, ayudándolo con “A Journey to the West”. Del maestro Tezuka, Ishinomori absorbió tanto como pudo, siendo evidente la influencia del mismo en sus trabajos.
Años después, cambió su nombre a Ishimori, para rendir homenaje al lugar en el cual nació, pero en los 80’s volvería a cambiarlo a Ishinomori, por cuestiones de superstición en cuanto al número de sílabas del nombre.
Su primera gran obra llegó en 1959, bajo el nombre de Kaiketsu Harimao. El verano del 60, publicó su siguiente creación, Yuriusen (El Barco Fantasma). Mutantan sabu llegó en 1961, y 1963 vió nacer a su obra más reconocida: Cyborg 009.

En 1966, Shônen Sunday publicó Sabu and Ichi’s detective story, historia que contaba las andanzas de un par de detectives y uno de ellos era ciego. La historia fue todo un suceso en Japón. Este mismo año, fundó la “Ishimori Profesional Inc.”, que produjo gran parte de sus films y animaciones.
Gracias a Cyborg 009 fue premiado con el “Kodansha Manga Award” al mejor manga dirigido al público infantil. Más adelante, TOEI realizaría un film sobre Cyborg 009 que se fue un suceso enorme en Japón, por lo cual TOEI decidió llevar la historia a una serie animada y empezó a transmitirse en 1969. En 1968, TOEI también decidió crear una serie para Sabu and Ichi, que ya le había valido a su creador un premio en la 13ava edición del “Kodansha Manga Award”. Otra vez TOEI, pero en 1961, muestra una serie basada en una creación de Ishinomori: Genshi shônen Ryo (Ryo, el chico primitivo).
Basado en oro de sus manga, Kamen Rider en 1971 se realizó a la primera de una larga serie con actores reales (tanto series de Tv como películas). Kamen Rider fue un suceso tan grande que contribuyó al boom de los live-actions, influyendo en títulos como Power Rangers.


Luego del éxito conseguido con Kamen Rider, Ishinomori pensó en rendir tributo a su mentor con Kikaider, una historia sobre un androide al estilo Astro Boy…pero alejándose un poco del estilo “Pinocho” y acercándose más al estilo “Frankenstein”.

En 1988 se publicaron otras 2 obras suyas: Hotel y Nihon keizai nyuumon (Guía animada de la economía japonesa). Este trabajo le valió el “Shogakukan Manga Award” en su 33ava edición y el 17mo. “Japan Cartoonist Association Grand Prize”.


Gran parte de su trabajo estaba marcado por su gran pasión hacia la televisión y el cine, ya que Ishinomori llegaba a ver hasta 500 películas al año. También se conocen sus colaboraciones para algunos comics americanos.
Ishinomori es recordado como una persona muy gentil, pero siempre atenta a proteger su vida privada. Era muy sensible al problema de la libertad de expresión, por lo que fundó en 1993 el “Manga Japan”, para promover y proteger todo lo relacionado a la cultura creativa del manga, apuntando hacia la libertad de expresión.
En muchas ocasiones dijo que no moriría antes de acabar el último capítulo de Cyborg 009, que se había publicado ininterrupidamente por más de 35 años, pero desafortunadamente un infarto acabó con su vida el 30 de enero de 1998. Poco antes de morir, legó a su hijo Takeshi todo el material del último capítulo de Cyborg 009, con la idea que su obra fuese terminada. Pero está difícil que Takeshi Onodera pueda cumplir la última voluntad de su padre (ya que es actor)…y los fans siguen esperando.
Visto este vitae es fácil imaginar por qué Shôtaro Ishinomori es tan reconocido como mangaka en su país, comparado muchas veces, en genio y capacidad con su maestro, el gran Osamu Tezuka.




















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