Archive for the Generación Mech Category

Tezuka influyó marcadamente en la imaginación de los japoneses al darle sentimientos humanos a la tecnología, pero la tesis de Yokoyama, esto es el control del humano sobre la máquina, causó tanta o más impresión en una época en la cual el país nipón empezaba a levantarse luego de la guerra. La temática de una relación estrecha entre hombre y máquina es más palpable en la década de los 70, donde Gô Nagai estremeció al mundo entero al introducir un piloto dentro del robot (en Tetsujin 28-go, el piloto controlaba a distancia). Mazinger Z era la “herencia” dejada a Kôji Kabuto por su abuelo, quien antes de morir le dice a su nieto que debe pilotear el robot para proteger al mundo de la amenaza del Dr. Hell y sus gigantescos monstruos mecánicos. Quedaba fundada entonces la “escuela clásica” de los robots, con el argumento de: robot bueno contra robot malo.

 

http://img85.imageshack.us/img85/4756/mazingerzat3.jpg

 

Según el artículo “Robot, exoesqueletos, armaduras: el mecha en la animación japonesa”, desde el punto de vista psicológico, el ser humano se siente frágil y desvalido como un niño y ve en el robot la posibilidad de hacerse fuerte. De esta forma, la máquina se convierte en una extensión del cuerpo y les permite sentir que son super-humanos. Más aun, el autor establece un paralelismo con los super héroes americanos, los cuales son más vulnerables cuando están como civiles y son invencibles al usar sus trajes, de la misma forma en la cual el piloto está expuesto mientras no se encuentre en el interior del robot.

Pero aunque los pilotos se hallen dentro del robot, el mensaje es claro…hay marcadas diferencias entre ser humano y la máquina. El ejemplo más representativo para explicarlo sería la posición de los pilotos en el mech…casi todos los tripulantes de robots llegaban a los mismos en una pequeña nave que se ensamblaba a la cabeza del mech y más adelante, aunque el robot se formase por el ensamblaje de varias piezas (Dairugger XV, Go-Lion conocidos aquí como Voltron de los carritos y leones), siempre se colocaba a los pilotos desde una posición privilegiada en el tope del robot. En una sola palabra: subordinación; el hombre manda y la máquina obedece.

 

http://img85.imageshack.us/img85/1699/voltron2nt0.jpg

 

El boom que inicio Nagai en los 70’s con Mazinger Z perduraría en el tiempo, no solo con su primera creación, si no en la figura de muchos otros robots similares. El piloto siempre se las ingeniaba para hacer de sus maniobras causándole el menor daño a la máquina, ya que cualquier ataque mal llevado podía disminuir el desempeño del robot. Y es que aunque existiese la subordinación, el verdadero héroe de la historia era el mech. Entonces no es de extrañar que nombres como Mazinger, Gran Mazinger, Grendizer, Getter Robot, Super Magnetron, El Gladiador, Voltus V, Combattler V, etc., hayan permanecido en nuestra memoria por generaciones.

 

El finalizar la 2da Guerra Mundial, los mangas que se publicaban en Japón estaban orientados a la distracción de la población con respecto a la situación en que se encontraban, por medio de historias rosas, personajes llenos de sueños y esperanzas para el futuro. Osamu Tezuka se tomó muy en serio esto de las “esperanzas para el futuro” al crear a un niñito mecánico como protagonista de su historia Tetsuwan Atomu; el manga publicado en 1951 y luego adaptado al animé en 1963, narraba la historia de un robot con aspecto de niño el cual había sido creado para reemplazar al hijo fallecido del científico. En contra de la concepción occidental, Tezuka presentaba en su obra a un robot capaz de defender a la Humanidad y más aun, un robot que guardaba dentro de si un simbólico recuerdo del horror de la guerra…un corazón de energía atómica.

 

El Átomo Poderoso de Tezuka

 

Se considera a Astroboy como el primer androide o cyborg de la historia del manganimé, y luego del nacimiento de este pequeño de enormes ojos, otros autores usaron la idea de un robot infantil, como es el caso de Doraemon (de Fujio-Fujiko en 1970) y más adelante Arale, en Dr. Slump (de Akira Toriyama en 1980).

 

Tetsujin 28-go, mejor conocido como Ironman 28

 

Esta idea del androide y cyborgs ayudando a la humanidad, fundó las bases de los grandes robots. En 1956, el autor Mitsuteru Yokoyama creó Tetsujin 28-go, historia que fue adaptada al animé en 1963. A diferencia de la historia de Tezuka, el manga de Yokohama contaba las aventuras de un niño que manejaba a un robot gigante por medio de controles que guardaba en una maleta (lo que yo llamo el precursor de los juegos de video). De esta forma, nació una relación muy útil entre humanos y máquinas, para defender al mundo, y quedó marcado el inicio de las dos corrientes básicas dentro del género mech: los androides (o cyborgs cuando tienen parte orgánica y parte artificial) y los super robots controlados por humanos.

 

Según la Real Academia de la Lengua Española, “robot” significa: “Máquina o ingenio electrónico programable, capaz de manipular objetos y realizar operaciones antes reservadas solo a las personas” y proviene de la palabra checa “robota”, que significa “trabajos forzados”. Así que analizando el origen de la palabra y el significado de la misma, podríamos llamar robot a la lavadora…al microondas…y a todos los electrodomésticos de nuestra casita. Por su parte, el término “mech” es la abreviación de la palabra inglesa mechanics y se utiliza para designar tanto a robots, como armaduras, vehículos y aparatos eléctricos.

 

http://img510.imageshack.us/img510/8578/portadayorobotnv3.jpg

 

En 1950, Isaac Asimov enunció la 3 “Leyes de la Robótica” en su novela I Robot (Yo, Robot). Las mismas se refieren a los robots como máquinas sumisas ante los humanos y en ellas se asume que los robots podían causar daño a las personas. Las leyes dicen:
1- Un robot nunca puede hacer daño a un ser humano.
2- Un robot debe obedecer cualquier orden que le dé un ser humano, a menos que obedeciéndola entre en conflicto con la Ley 1.
3- Un robot debe proteger su propia existencia, a menos que haciéndolo entre en conflicto con las Leyes 1 o 2.

Sin dudas, esta es una definición bastante fría, que se aleja de la concepción que nos regalaron los japoneses. Cuando la mayoría de nosotros lee estas 5 letras que forman la palabra robot, nos imaginamos a una fortaleza metálica capaz de proteger al planeta de una invasión alienígena, de seres chiflados que desean conquistar al mundo, etc. También, nos viene a la mente imágenes clásicas de androides y cyborgs como Astroboy, C3PO, hasta Terminador (confiésenlo…que hice encuesta para esto).
Los robots pueden ser amigos, tener cualidades humanas (dentro de lo posible), ser fuente de entretenimiento, y solo basta mirar el furor que causaron los Tamagochi en su tiempo para entender que quedan pocos límites en la relación “afectiva”humano-robot.

 

http://img510.imageshack.us/img510/8162/300pxteaautomatandmechajb2.jpg

Karakuri ningyo por dentro

 

Según el artículo “Los Japoneses y los Robots” publicado en el desaparecido e-zine AnimeBaka, el primer mecanismo automático japonés se inventó en el siglo XII para irrigar los campos de arroz durante la época de sequía. En los siglos XVII y XVIII se desarrollaron muñecos (karakuri ningyo) que se movían de forma mecánica y son considerados los primeros autómatas, aun pueden observarse en el Festival de Takayama. Finalmente, en 1927, nació el primer robot real en Japón, usando tecnología occidental. Podía mover los ojos, sonreír y hasta escribir. Se le llamó Gakutensoku, que significa “aprender por razones divinas”. Así que la historia de los robots en Japón es de larga data y se afianzó aun más luego de la 2da Guerra Mundial, con la aparición de mangas como Tetsuwan Atomu (Astroboy) y Tetsujin 28-go (Ironman 28).

Los robots se transformaron en el equivalente norteamericano de los superhéroes y se convirtieron en una corriente muy específica dentro del manganimé, siendo un género de ciencia ficción que se diversificó hacia otros sub-géneros, en los cuales los mechs tienen un amplio protagonismo sin que la serie pierda su clasificación de magical girls (Rayearth), shôjo-épica fantástica (Escaflowne), cyberpunk (Ghost in the Shell, Bubblegum Crisis), etc.

 

Generación Mech se estrenó con unas breves palabras mías, respecto a mi afición y las razones que me impulsaron a escribir la serie de artículos, así que me autocitaré para inaugurar esta nueva sección dentro de La Ventana de Saouri.

 

http://img110.imageshack.us/img110/4802/festrobot2ez9.jpg

 

Para pocos es un secreto que mi afición por el animé se decanta hacia series donde los protagonistas sean robots o donde estos tengan un papel ponderante. Cómo pasó esto?…la verdad, ni yo misma lo se. Supongo que siempre me he sentido atraída por el diseño mecánico y más aun, por experimentar lo que se siente ser uno con una de estas máquinas, ya que desde mi tierna infancia soñaba con unirme a alguna fuerza armada que me permitiese ser piloto de un artilugio de estos…bendita inocencia la de los niños…

Como yo, no son pocos los que aman literalmente este género dentro del mangánime. Algunos son aficionados específicos de alguna de las más conocidas y añejas sagas, otros sencillamente consumen sin selección cualquier serie de este tipo que caiga en sus manos y un pequeño, pero no menos importante grupo, empieza a conocer a los robots dentro del animé por los atractivos nuevos diseños que han sido presentados en los últimos 5 años, ya sea en series a estrenar o reediciones de algunos clásicos.

Con lo anterior deseo dejar claro que los robots tienen un público fiel, que vibra con cada fusión, batalla aérea o submarina, que sufre con los daños a las máquinas, con los problemas existenciales de sus pilotos y que siguen soñando con mirar de cerca de un “suppa robotto” real alguna vez en la vida.

Así que he tenido la osadía usar este extenso tema a manera de trabajo de investigación, usando datos, fechas, hechos tomados de bibliografía consultada y por supuesto, aderezándolo con mis opiniones muy muy muy personales sobre lo que significan los robots en Japón, su influencia en el desarrollo de tecnologías y más aun, el factor psicológico o simbolismos que encierran los mechs.

Finalmente espero que esta serie de artículos sirvan para interesar a los que hoy no acaban de entender el espíritu de este “repetitivo género” (en sus propias palabras) o que al menos, quienes si disfrutan del mismo, pasen un rato agradable en lectura…

Arianne Cabello Ayala
Saouri

 

En el año 2005, basándome en mi pequeño conocimiento al respecto y mi cariño hacia este género, decidí ocupar mi tiempo en escribir un artículo sobre robots en el animé, el cual publiqué en algunos foros a los cuales asistía y de allí se regó a otros, de la mano de amigos y conocidos que quisieron compartirlo con otros fans de los mecha en el mundillo otaku.

 

http://img48.imageshack.us/img48/1482/minmeimacrossyw2ft3.jpg

Girls just wanna have mechs…

 

Desde que abrí el blog, no pensé en publicarlo allí, porque me parecía un artículo muy largo para publicarde de un solo golpe, y si lo hacía en entregas, tal vez mis lectores podían fastidiarse. Hoy decidí desempolvarlo y aunque acepto que necesita ser renovado en varios aspectos, la razón principal del regreso de Generación Mech a internet es poco altruista, tiene que ver con un comentario que leí en una web, donde decían que si no estabas siguiendo “x” serie de robots eras una chica o un odia-mechas…

Entonces, entenderán que esta chica quiere demostrar que hay muchas mujeres interesadas en este género y que no tenemos que darnos golpes de pecho, ni pavonearnos delante de nuestros amigotes para demostrar quien sabe o a quién le gusta más. Y particularmente quiero dedicarlo a chicas como Blackthornhiei y Zelda, quienes no necesitan escribir mucho en los foros para dar clases al respecto, además de lecciones de humildad a algunos descarriados.