Ella va a heredar mi puesto en Otakus en Venezuela.

Su papá ya la está entrenando para el cargo. La sienta en su regazo y la mantiene con él mientras ejerce sus “poderes” como moderador de foro. Y aunque todavía estoy lejos como para mostrarle las ventajas de pertenecer al lado oscuro de la administración de foros, ella sabe que es su destino y sonríe con una encía en la cual apenas han empezado a romper un puñado de perlitas dentadas.

No tenemos nexo alguno, al menos sanguíneo. Pero Enki es mi Gemelo Malvado, así que la nena es mi Sobrinita Buena.
Sus ojitos curiosos lo exploran todo, a veces con sorpresa, otras veces con ganas de retar al mundo, junto a una ráfaga de gugus y dadas sospechosos, que me llevan a pensar que se está burlando de todos los que aun no la entendemos.

Adelaide (Code Name: Heidi) y yo nos conocimos este domingo, y no pude dejar de hacer pucheros desde que la vi. Luego de arrancarme tantos suspiros en fotos, era lo menos que podía hacer al ver en vivo y directo a la Destroza-Shonen-Jump’s número 1 del mundillo otaku.

A que nunca pensaron que una revista de manganimé podía servir como rasca-encías? Jejejeje.

Gugu…dada.