En estos días, la mayor parte de las series de animé son protagonizadas por jóvenes traumados, que deben salvar al mundo, o en su defecto, que viven su adolescencia bajo el slogan “qué difícil es ser yo”. Afortunadamente, una nueva serie, se ha ido metiendo poco a poco entre mis favoritas, gracias a una historia bastante normalita, pero que aun tiene mucho por contar.
Seirei no Moribito, o el Guardián del Espíritu Sagrado, tiene por protagonista a una mujer guardaespaldas, quien a sus casi 30 años, pone su lanza al servicio de quien pueda pagarlo, pero en realidad vaga por el mundo buscando expiar sus pecados.
Un día, al llegar a un pueblo, Balsa presencia el accidente del carruaje real y sin pensarlo, se lanza al rescate de su ocupante. Luchando contra la corriente, Balsa encuentra al joven príncipe Chagum, hijo menor del Emperador. En el torbellino acuático, los restos del carruaje y la bestia que tiraba de él, amenazan con ahogarlos y es entonces cuando una luz azul se desprende del pecho del joven Chagum, envolviéndolos en una burbuja protectora, que los libra del peligro.

Según las costumbres, todo aquel que vea a un miembro de la familia real, debe quedar ciego por su resplandor divino… y como Balsa sabe que a ella no le ha ocurrido nada, decide dejar el lugar y perderse entre la muchedumbre. Pero esa misma noche, es requerida en el palacio, donde la segunda esposa del Emperador, y madre de Chagum, le implora que se lleve al niño con ella.
El príncipe está amenzado de muerte por su propio padre, porque el chico lleva dentro de si un Espíritu del Agua y es inconcebible que un descendiente de la casa real, quienes se han declarado hijos de los dioses, esté poseido por un espíritu.

Entonces empieza la lucha de Balsa y Chagum por sobrevivir. Aunque el pueblo da por muerto al chico, la élite militar del Emperador està tras la pista de la guardaespaldas. En su camino, Balsa contará con la ayuda de muchos amigos, entre ellos el curandero Tanda y la anciana chaman Torogai, quien puede hablar con los seres del agua y sabe que contiene Chagum en su cuerpo.
Es una historia épica, ambientada en un mundo feudal que recuerda a Japón, pero con dos lunas, y donde las habilidades de nuestra protagonista, la impulsan a buscar la redención por toda aquellas personas que murieron por salvarla a ella. Poco a poco, iremos conociendo el pasado de Balsa y su juramento de no matar a nadie, aunque tenga que defender otras vidas.
Esta nueva serie de Production I.G. tendrá 26 episodios y ya ha sido adaptada en manga y radio drama, ya que originalmente, Seirei No Moribito es la primera de 10 novelas escritas por Naoko Uehashi, publicadas entre 1996 y 2007.
El director del anime es Kenji Kamiyama, recordado por Blood: The Last Vampire, Jin Roh, GitS: Stand Alone Complex, etc. De allí que Balsa me recuerde tanto a Saya, de Blood (ojo, la ova, no la serie).
En cuanto a la animación, es bellísima, bastante cuidada, fluida, en resumen una pequeña obra de arte.

Y para los fanáticos de L’arc-en-Ciel, el tema de apertura, Shine, es interpretado por ese conocido grupo.
Los 10 episodios que han salido pueden conseguirlos en Torrentz




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Q buena serie de verdad se las recomiendo y el dibujo y las peleas sensacionales